En los medios de comunicación y en las redes sociales se aprecia cierta preocupación por si los sistemas de aire acondicionado existentes en los locales de pública concurrencia (no sanitarios) pudieran favorecer la infección por CoV-SARS- 2. Este posicionamiento conjunto entre la  Sociedad Española de Sanidad Ambiental  y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria recoge algunas consideraciones sobre el tema, formuladas desde el ámbito científico y profesional.
En el reinicio de actividades hay que adoptar medidas preventivas con el objetivo de disminuir el riesgo de transmisión aérea del virus SARS-CoV-2. Entre otras habrá que valorar conjuntamente con el aire acondicionado aspectos como la actividad, la dotación de personal, el aforo, las dimensiones y distribución del espacio, las condiciones de los aseos, las aberturas externas, y las prácticas de limpieza en las instalaciones. Siendo muy baja la probabilidad de que el virus entre en el sistema de climatización o extracción de aire y se difunda por los conductos, se debería garantizar una renovación suficiente, captando el aire exterior en un lugar apropiado, y favoreciendo la renovación respecto al confort climático y la eficiencia energética. Las normas habituales sobre cómo obtener una buena calidad del aire en oficinas que están incluidas en la normativa vigente parecen suficientes. Por otra parte, en relación a la inquietud sobre que el virus se reproduzca en las instalaciones de aire acondicionado no tiene ningún sentido dado que el virus no se puede reproducir sin invadir células humanas.

https://sespas.es/2020/05/25/posicionamiento-sesa-sespas-sobre-los-sistemas-de-aire-acondicionado-en-locales-de-publica-concurrencia-y-la-covid-19/